jueves, 8 de octubre de 2009

Qué es la Metafísica

Los libros de Aristóteles reunidos bajo la denominación “Metafísica”, son los que se referían a cuestiones posteriores a las físicas, y corresponden a lo que llamaba filosofía primera. En estos libros metafísicos, Aristóteles se dedica a estudiar el tipo de conocimiento que se pudiera denominar sabiduría. Empieza la obra señalando que “Todos los humanos, por naturaleza desean conocer”. Este deseo innato no solo consiste en desear conocer para hacer (realizar) algo, sino que existen deseos de conocer ciertas cosas por el conocimiento mismo. Indicación de lo anterior es “el deleite que nos producen nuestros sentidos, porque incluso aparte de su utilidad, los amamos por sí mismos”, en tanto que, por ejemplo, nuestra visión “nos hace conocer y nos ilumina muchas diferencias entre cosas”.

Existen diferentes niveles de conocimiento. Algunas gentes solo saben lo que experimentan mediante sus sentidos, como por ejemplo cuando conocemos que el fuego es caliente. Pero no consideramos sabiduría lo que conocemos por los sentidos, porque este tipo de conocimiento solamente nos enseña el “qué” de cualquier cosa, mas no su “por qué”. Nos señala que el fuego es caliente, pero no por qué lo es. De forma similar, en medicina algunos solamente saben que ciertas medicinas curan ciertas enfermedades, basándose en experiencias específicas. Pero este tipo de conocimiento es inferior al que poseen quienes no solamente conocen que tal medicina curará tal enfermedad, sino también por qué será así. “En las diferentes profesiones, los maestros conocen la materia en un sentido más verdadero y sabio que los trabajadores manuales, porque conocen las causas de las cosas que se realizan.”

La sabiduría es algo más que el conocimiento logrado por la sensibilidad de los objetos y sus cualidades. Es incluso algo más que el conocimiento adquirido mediante la repetición de experiencias sobre los mismos tipos de cosas. La sabiduría es similar al conocimiento que tienen los científicos, quienes empiezan mirando algo, luego repiten estas experiencias sensibles, y finalmente van más allá de la experiencia sensible pensando las causas de los objetos de sus experiencias.

Existen tantas ciencias o disciplinas filosóficas, cuantas áreas de investigación definibles existan, y como sabemos, Aristóteles va a fundar muchas de ellas para la cultura eurocéntrica, como la biología, la física, la ética, la política, la estética, y la misma metafísica. En cada caso, la ciencia o disciplina correspondiente tiene por misión descubrir las causas o razones o principios que subyazcan en las actividades de sus temas de investigación. Así, por ejemplo, en física nos preguntamos por las causas que generan el movimiento de las cosas, en ética nos preocupamos por las causas de la vida buena (buena vida), en política por las causas del buen gobierno, y en estética por las causas de un poema bello o bueno. Las ciencias y otras disciplinas no solamente difieren en los temas de estudio sino también en las relaciones que mantienen entre ellas. Algunas ciencias dependen de otras, como cuando el físico debe fundamentarse en las matemáticas. Aristóteles, aquí como en toda su filosofía y a tono con su tendencia “académica” (i.e. derivada de su participación en la escuela platónica), organiza una jerarquía de ciencias, y, en ella, “la ciencia que conoce la finalidad por la que debe hacerse cada cosa es la ciencia más autorizada, y tiene más autoridad que ninguna otra ciencia auxiliar”. Aparte de las ciencias y disciplinas específicas existe, entonces, esa otra que denomina filosofía primera, que estudia más allá de los temas de las otras disciplinas y que se preocupa por conocer y discutir los primeros principios y las causas. Esos primeros principios y causas son el fundamento de la sabiduría, porque nos permiten conocer, no ya algún objeto o actividad particulares, sino conocimiento de la realidad verdadera.

La metafísica trata del conocimiento al mayor nivel de abstracción. Este conocimiento es abstracto porque se refiere a lo universal y no ya a lo particular. Cada ciencia tiene su propio nivel de abstracción, en tanto trata de los primeros principios y las causas de su tema u objeto de investigación. Por ejemplo, cuando en física se discuten los principios del movimiento en general, en tanto diferenciados de la descripción de tal o cual planeta o péndulo. Por tanto, la sabiduría se refiere a los niveles más abstractos del conocimiento y no a los niveles de las cosas visibles: “la percepción sensorial es común a todos y por consiguiente fácil y no representa ninguna señal de sabiduría” La sabiduría verdadera, la filosofía primera o metafísica, es la ciencia más abstracta y también la más exacta, porque busca descubrir los verdaderos primeros principios, a partir de los cuales se derivan incluso los primeros principios de las otras ciencias. Por consiguiente, el conocimiento verdadero se encuentra en aquello que es más cognoscible y, “los primeros principios y las causas son lo más cognoscible… y a partir de éstos pueden llegar a conocerse todas las otras cosas”.

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